23 de agosto de 2007

Autobiografía ♥ Vane

El día 16 de Mayo de 1991 decidí salir a conocer el mundo. Mis padres, Marisa y Carlos, luego de largos meses de espera, me recibieron con todo su amor, el que me siguen brindando hasta el día de hoy. Decidieron llamarme Vanesa Adriana, nombres en los cuales tuvo mucha influencia mi hermano mayor, Lucas. Él junto con mis dos hermanas, Marilina y Gabriela, me recibieron con mucha alegría, estaban muy felices de mi llegada, yo era como su “juguetito”. Con ellos aprendí muchas cosas, tenían más experiencias que yo, por lo que me ayudaron a dar los primeros pasos de mi vida.
Comencé a los dos años el jardín en el colegio “El Alto Sol”, que quedaba a unas cuadras de mi casa, yo era muy pequeña y eso fue un gran cambio para mí. Los primeros días no paraba de llorar, pero al poco tiempo mis señoritas y compañeros hicieron que me encantara ir.
Al llegar a preescolar (a los 4 años) sentí curiosidad por la lectura y la escritura, y tras insistir durante día y noche, mi hermana decidió enseñarme.
En primer grado, junto con mis amigas (que también tenían hermanos mayores) estábamos un poco más adelantadas que el resto del grupo, lo que nos permitía terminar rápido la tarea y comenzar a charlar. Nuestras carcajadas y voces chillonas, molestaban un poco a las señoritas, que decían que no aportábamos al clima de estudio y esto se reflejaba año tras año en las observaciones de los boletines.. “Sos una excelente alumna, pero debes charlar menos”.
Junto con mis amigas actuales, que conozco desde jardín, nos cambiamos al “Instituto Mariano Moreno”, para empezar quinto grado, colegio al cual ya asistía mi hermana mayor. Tuve que aprender a madrugar, pero lo tomé bien, ya que tenía la tarde libre para hacer la tarea y jugar. No nos costó mucho adaptarnos, fue lindo cambiarnos en grupo, porque los primeros días no nos sentimos tan solas.
El entusiasmo por el cole, año tras año se fue perdiendo un poco, pero hoy en día el colegio no es una carga para mí, si bien me quejo de los horarios, no me disgusta ir, como a muchos adolescentes.No soy muy apasionada de la lectura, es más me quejo cada vez que me toca leer un libro largo, pero cuando comienzo a leerlo, me siento atrapada y entretenida.
En cuanto a la música, no sigo a una banda en especial, mis temas favoritos son los lentos, me relajan y hacen r
eflexionar sobre muchas cosas.
Si me preguntan por mis sueños, puedo decir que uno de ellos ya fue cumplido. Gracias a mis papás pude festejar el año pasado mi fiesta de quince años. Junto a toda mi familia, mis compañeros y amigos, pasé una noche maravillosa que siempre voy a recordar.A lo largo de mi vida cambié muchas veces mis decisiones en cuanto a mi futuro profesional. Hoy en día anhelo ser una gran economista. Se me va a hacer difícil, pero espero poder cumplir esa meta.
Por el momento, espero con ansias el viaje a Bariloche y mi egreso en tercer año.
Ésta es mi historia hasta el día de hoy. Estoy muy feliz de la vida que me toca vivir y agradecida de todo lo que tengo, sobretodo de las personas que se cruzaron en mi camino y hoy tengo a mi lado.

Autobiografía ♥ Anto

Mis padres Eva Cejas y Héctor Cirillo, luego de un año de estar casados decidieron traerme al mundo, así fue como el 19 de diciembre de 1990 nací yo, Antonela Cirillo.
Desde chiquita ellos me dieron todo puesto que soy su única hija. A los tres años comencé el jardín de infantes en “Los duendes”, sitio al que me encantaba asistir. Luego hice el preescolar en el colegio, “Santo Tomás”, en el cual estuve hasta tercer grado.
Desde niña amaba el arte, junto con mi prima, que es como mi hermana, nos disfrazábamos, armábamos obras de teatro y cantábamos.
En cuarto grado, mis papás decidieron cambiarme de colegio y así fue como llegué al “Mariano Moreno”, asustada por lo desconocido, pero en pocos días logré hacerme cálidos amigos. Hasta que en quinto grado conocí unas hermosas personitas (Vane, Melu y Flor), quienes hoy son mis mejores amigas.
Con respecto a mi familia, puedo decir que es maravillosa, tengo padres excelentes que se desviven por mi, abuelos atentos, que me emocionan con sus historias, primos que están para lo que necesite, y los tíos, los que me miman. Aunque existen las peleas con mis papás, cuando me prohíben cosas sé que lo hacen por el amor que me tienen. Ellos apoyan, en especial mi papá, mi sueño, el de ser una gran artista. Amo la comedia musical, como así tocar el piano y son los gustos que gracias a Dios hoy puedo disfrutar. Mi mamá siempre me dice “en la vida hay que ser alguien, siempre hay que tener un título” y es por eso que estoy en el dilema de saber que estudiar luego de la secundaria.
Cuando tenía nueve años, viví la experiencia de participar en el programa
“Cantañino”, pero mis padres, después de un tiempo, me sacaron ya que era
“una explotación de niños”. Luego de eso no participe en ningún sitio más. Lo que si, seguí estudiando comedia musical y piano.
Hace un año tuve la oportunidad de un concurso, en el cual fui la ganadora de una beca para estudiar en la escuela de julio boca, fue algo maravilloso. Lo más sorprendente para mi vida fue cuando asistí a “radio 10” y canté dos canciones.
Siento que tengo todo en la vida y que debo a veces dejar de quejarme. Tengo un buen rendimiento en la escuela, disfruto de salidas con amigas y tengo padres que me aman. Hoy en día me considero una adolescente feliz por el amor que todos me brindan. Simplemente decirles a todos gracias por ser parte de mi corta mi vida y ojalá mis sueños al igual que los de los demás se hagan realidad..